ROMA: Orígenes de su cultura artística.

En los tiempos prehistóricos, en lo que hoy es la región del Lacio (Latium), la ciudad de Roma era un campamento de pastores, que construían sus pequeños poblados en las colinas, ya que los valles eran pantanosos. En la cuenca del Tíber no se aprecian las huellas de los primeros poblados hasta el siglo XVI a. C. (Edad del Bronce). Una de esas aldeas ganó especial importancia: desde la colina en la que estaba situada se podía controlar, gracias a una isla, uno de los pasos más cómodos para cruzar el río. Sin esa isla del Tíber es posible que Roma no hubiese llegado a existir.

 

Colina Palatina

Colina Palatina

Isla Tiberina

Isla Tiberina

La urbanización propiamente dicha comenzó en el siglo VIII a. C. (Edad del Hierro), época en la que también se fundaron algunas colonias al sur de la península de los Apeninos, lo que favoreció que la isla del Tíber se convirtiera en el núcleo original de la futura urbe de Roma. La aldea sobre la colina Palatina ganó importancia por su mercado. El intercambio comercial y artístico entre el Norte y el Sur se desarrolló en las faldas de las colinas Capitolina, Palatina y Aventina. Esa zona lleva en la actualidad el nombre de Forum Boarium (mercado de bueyes y ganado), y en el lugar donde hoy se alza la iglesia San Nicola in Carcere estaba el Forum Olitorium (mercado de verduras). En la zona arqueológica “Area sacra di Sant’Omobono” están documentadas estas primeras fases de la vida de la ciudad.

Colina Aventina

Colina Aventina

Forum Boarium

Forum Boarium

Área Sacra de San Omobono

Área Sacra de San Omobono

Donario -Área Sacra de San Omobono-

Donario -Área Sacra de San Omobono-

San Nicola in Carcere: Fue construida sobre las ruinas del Foro Olitorio (Forum Olitorium) y sus templos del período republicano dedicados a Juno, Spes y Jano, que fueron convertidos en cárcel (de ahí in Carcere) y posteriormente en iglesia. La tradición, a partir del siglo XIV, la identificaba con la Cárcel Tulliano pero era debido a una errónea interpretación, ya que esa cárcel era de la época bizantina.

San Nicola in Carcere: Fue construida sobre las ruinas del Foro Olitorio (Forum Olitorium) y sus templos del período republicano dedicados a Juno, Spes y Jano, que fueron convertidos en cárcel (de ahí in Carcere) y posteriormente en iglesia. La tradición, a partir del siglo XIV, la identificaba con la Cárcel Tulliano pero era debido a una errónea interpretación, ya que esa cárcel era de la época bizantina.

La leyenda de la fundación de Roma, según la cual el pastor Fustulo colocó a los gemelos Rómulo y Remo en un cesto y los hizo alimentar por una loba, no está probada históricamente. Sin embargo, su fecha, el año 753 a. C., si concuerda con la fase de urbanización en el siglo VIII a. C.

Es en esa fecha cuando los griegos fundan las primeras colonias al Sur de Italia y los etruscos harían lo mismo en el Norte (Etruria). Se hace necesario, por tanto, para poder entender el desarrollo cultural de Roma, conocer estos dos focos.

La primera colonia griega se formó en la isla de Pitecusas (los romanos la llamaron Aenaria) en la primera mitad del siglo VIII a. C. Después se establecieron en Cumas, terminando por crear una serie de colonias en la Magna Grecia ( Selinunte, Paestum,…); Estas poseían una economía floreciente y un nivel cultural a la altura de las ciudades griegas.

Selinunte; Templo E, también llamado Templo de Hera.

Selinunte; Templo E, también llamado Templo de Hera.

Paestum: -Templo de Poseidon-.

Paestum: -Templo de Poseidon-.

Por otra parte (en el Norte), el origen de los etruscos es desconocido, se consideran dos tesis sobre su aparición: Una “Orientalista” y otra “autoctonista”. La primera de ellas (Orientalista) mantiene que el origen es de oriente y por tanto es una cultura influida por los griegos, mientras que la segunda (Autoctonista) argumenta que estos se formaron en Italia o al otro lado de los Alpes y, una vez asentados, recibieron la influencia griega.

Este pueblo, desde el siglo VIII a. C. comienza a enriquecerse por el comercio de los griegos y la explotación de los metales. Su contacto con los griegos los enriquece y su corte, como la de los griegos, se taxonomiza del mismo modo que la de los griegos: Arcaica, Clásica y Helenística.

La “nación etrusca” estaba formada, en época histórica, por centros urbanos caracterizados por una completa autonomía política, muy parecida a la de las “ciudades estado” o polis griegas. Estos centros urbanos incluían las grandes ciudades y los centros menores dependientes de las mismas y, por tanto, vinculados a ellas. La tradición hace referencia a una “dodecapoli” etrusca, una federación formada por las doce ciudades más importantes de su territorio (Cerveteri, Tarquinia, Vulci, Ruselas, Vetulonia, Veyes, Orvieto, Chiusi, Cortona, Perugia, Arezzo y Volterra) que, reconociendo su unidad étnico religiosa, se reunían en fiestas anuales que se celebraban en el “Santuario de Voltumna” (Orvieto) en las que, además del evento cultural, se debatía sobre problemas políticos e iniciativas comunes.

Mapa que muestra la extensión de la civilización etrusca y la dodecápolis.

Mapa que muestra la extensión de la civilización etrusca y la dodecápolis.

La ruta Norte/Sur de Etruria a las colonias griegas del Sur, se cruza fácilmente, como ya dijimos antes, por el vado de la isla Tiberina con una de las importantes rutas de la sal, que va desde la costa al interior del país, condición previa óptima para el desarrollo posterior de la ciudad de Roma.

Así, paralelamente al desarrollo de la joven ciudad de Roma junto al Tíber, evolucionó un intercambio cultural entre el Norte y el Sur, entre Etruria y las colonias griegas. Se habla de la fase “orientalizante” de Roma: de ella ofrecen testimonio los hallazgos de la necrópolis del Esquilino: vasos de origen griego y etrusco, figuras de terracota y herramientas de bronce, que testimonian un elevado nivel técnico y el bienestar de la joven ciudad.

Puede decirse que la influencia del arte griego en el romano se produjo por dos vías:

–        Vía indirecta o a través de los etruscos. –Roma desde sus orígenes tuvo mucho contacto con este pueblo e incluso tuvo una etapa en la que estuvo bajo una monarquía etrusca.

–        Vía directa, primero con los primeros asentamientos griegos de la Magna Grecia y posteriormente cuando Roma se lanza a la conquista del Mediterráneo.

Hay un tercer elemento a tener en cuenta en la formación artística de Roma. En Italia, además de estruscos y griegos, también aparecen poblaciones autóctonas “pueblos itálicos”, que poseían sus propias manifestaciones características de las que también se nutre Roma. Será el llamado “arte itálico”. (Cabe señalar, que de este arte, Roma toma la falta de organicidad y equilibrio entre las partes del cuerpo, dando más importancia a la cabeza).

Es la fase orientalista del periodo monárquico la que apadrinará el arte romano posterior, inimaginable sin las influencias griegas y etruscas. Durante siglos los romanos se nutrieron de elementos culturales griegos y etruscos.

Pasemos a señalar algunos ejemplos de esta influencia etrusca y propiamente griega:

De influencia etrusca:

El templo etrusco.

El templo etrusco.

Portonaccio es un yacimiento arqueológico ubicado cerca de la antigua ciudad etrusca de Veyes, al norte de Roma, Italia central. El santuario de Minerva de Portonaccio fue el primer templo perteneciente al orden toscano que se erigió en Etruria (alrededor del 510 a. C.). Presenta un edificio de unos 18 metros cuadrados sobre un podio bajo con dos partes: primero un pronaos con dos columnas a modo de fachada, de 7 metros de profundidad y luego la parte posterior formada por tres cellas adyacentes de 9 metros de profundidad. Las columnas de 6 metros están hechas de toba con estuco como las paredes, que dentro del pronaos estuvieron decorados con varias pinturas sobre paneles de barro. El tejado era de madera cubierto con terracota policromada. La terracota tenía adornos de bronce y otros modelados a mano, entre los cuales se encuentran una espléndida serie de grandes acroteras con las cabezas de gorgonas, ménades y sátiros. Estas figuras decorativas se atribuyen a Vulca de Veyes.

Maqueta de un Templo Etrusco.

Maqueta de un Templo Etrusco.

Cabeza de Hermes, Terracota en Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Cabeza de Hermes, Terracota en Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Cabeza Malavolta. Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Cabeza Malavolta. Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Los tres templos del Capitolio:

Es el etrusco Vulca de Veyes, quien fue llevado a Roma en 509 a. C. para que acometiese la construcción y decoración del templo de Júpiter, en el Capitolio.

Colina Capitolina

Colina Capitolina

Recreación virtual de los templos del capitolio del foro romano de Baelo Claudia. Realizada por Eduardo Barragán.

El desarrollo cultural de la sociedad romana y la expansión por el Mediterráneo (creación del imperio) abasteció a Roma con miles de estatuas, esculturas y otros objetos preciosos. Roma absorbió así el arte de las provincias llegando a “prácticamente” a desaparecer obras griegas originales, lo que llevará a la petición de copias, es decir, al Neoaticismo.

Tras la absorción de los etruscos, el arte helénico pasa a ser de este modo el factor decisivo y dominante del Arte Romano.
Terminamos la entrada con una visión de la Roma Imperial: Maquetas de Italo Gismondi.

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