Museo de Málaga (Arqueología)

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Cabeza de Musa de Churriana, Mármol tallado. 190 x 130 mm. Siglos I-II. d.C. Procedencia: Churriana, Málaga.

A modo de visita virtual presento en este vídeo un breve resumen  de lo expuesto en el contenido arqueológico del Museo de Málaga (Ver en este Blog. Entrada anterior).


Imágenes y Edición: ©C.R. Ipiéns

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Foro de Trajano (Roma)

Marco Ulpio Trajano (en latín Marcus Ulpius Traianus, conocido abreviadamente como Trajano (Itálica, Santiponce, junto a la actual Sevilla, 18 de septiembre de 53 - Selinus, 9 de agosto de 117) emperador romano que reinó desde el año 98 hasta su muerte en 117. Fue el primer emperador de origen no itálico. Inició la tradicionalmente llamada dinastía Antonina o, según reciente propuesta, Dinastía Ulpio-Aelia.

Marco Ulpio Trajano (en latín Marcus Ulpius Traianus, conocido abreviadamente como Trajano (Itálica, Santiponce, junto a la actual Sevilla, 18 de septiembre de 53 – Selinus, 9 de agosto de 117) emperador romano que reinó desde el año 98 hasta su muerte en 117. Fue el primer emperador de origen no itálico. Inició la tradicionalmente llamada dinastía Antonina o, según reciente propuesta, Dinastía Ulpio-Aelia.

Vista panorámica del Foro de Trajano

Vista panorámica del Foro de Trajano

Si, como algunos autores dicen,  Augusto en Roma es lo que Pericles a Atenas, puede decirse de Trajano, que sin ser artista imprimió un carácter al arte de su tiempo, cómo sólo Augusto logró hacerlo con el suyo. Su nombre se asocia con el proyecto urbanístico más impresionante al que fue sometido el centro de la Roma Imperial: el Foro de Trajano, el último y el más extenso de todos los foros imperiales.

Plano del Foro de Trajano y anteriores foros.

Plano del Foro de Trajano y anteriores foros.

Para el logro de este monumental y “revolucionario” proyecto, Trajano cuenta con la imprescindible “mano”  del ingeniero militar Apolodoro de Damasco, autor de una obra teórica sobre el arte de la guerra -Poliorcética- y de otra práctica que llenó de asombro a sus coetáneos: el puente de madera sobre el Danubio, en la frontera de la Dacia. El papel que desempeñó Apolodoro en la consecución de este proyecto fue decisivo.

-La estructura tenía 1.135 metros de largo (el Danubio tiene unos 800 metros de ancho en la zona) y 15 de profundidad y alcanzaba 19 metros de altura sobre el nivel del río. En cada extremo había una fortificación (castrum), por la que había que pasar para poder cruzar el puente. El puente, diseñado por el ingeniero Apolodoro de Damasco, estaba formado por veinte arcos de madera asentados en pilares cuadrados. Cada arco medía 52 metros de envergadura y los pilares tenían 20 metros de lado y hasta 45 metros de alto y estaban hechos de ladrillo, mortero y cemento de puzolana. A pesar de sus excepcionales dimensiones, se ejecutó en un tiempo muy breve (entre 103 y 105). Ilustración del ingeniero Duperrex de cómo debió ser el Puente de Trajano.

La estructura tenía 1.135 metros de largo (el Danubio tiene unos 800 metros de ancho en la zona) y 15 de profundidad y alcanzaba 19 metros de altura sobre el nivel del río. En cada extremo había una fortificación (castrum), por la que había que pasar para poder cruzar el puente. El puente, diseñado por el ingeniero Apolodoro de Damasco, estaba formado por veinte arcos de madera asentados en pilares cuadrados de masonería. Cada arco medía 52 metros de envergadura y los pilares tenían 20 metros de lado y hasta 45 metros de alto y estaban hechos de ladrillo, mortero y cemento de puzolana. A pesar de sus excepcionales dimensiones, se ejecutó en un tiempo muy breve (entre 103 y 105). Ilustración del ingeniero Duperrex de cómo debió ser el Puente de Trajano.

El magnífico botín de guerra –el oro de los Dacios, que sin duda constituyó el aliciente principal de los romanos para la conquista de aquella lejana región del Danubio- posibilitó la construcción de un recinto formado por plazas y edificios que hasta entonces Roma no había conocido.

Ya la preparación de los terrenos nos anuncia de la grandeza, pretensiones y envergadura “ideológica” del proyecto; Fue necesario remover de su emplazamiento el collado que unía el Capitolio con el Quirinal. La inscripción dedicada por el senado y el pueblo romano a Trajano en el basamiento de su célebre columna se refiere en estos términos a la gigantesca operación de excavación que hubo de hacerse:

“SENATVS•POPVLVSQVE•ROMANVS IMP•CAESARI•DIVI•NERVAE•F•NERVAE TRAIANO•AVG•GERM•DACICO•PONTIF MAXIMO•TRIB•POT•XVII•IMP•VI•COS•VI•P•P• AD•DECLARANDVM•QVANTAE•ALTITVDINIS MONS•ET•LOCVS•TANTIBVS•SIT•EGESTVS

“SENATVS•POPVLVSQVE•ROMANVS
IMP•CAESARI•DIVI•NERVAE•F•NERVAE
TRAIANO•AVG•GERM•DACICO•PONTIF
MAXIMO•TRIB•POT•XVII•IMP•VI•COS•VI•P•P•
AD•DECLARANDVM•QVANTAE•ALTITVDINIS
MONS•ET•LOCVS•TANTIBVS•SIT•EGESTVS

Traducido:

«El senado y el pueblo romano, al emperador César Nerva Trajano Augusto Germánico Dácico, hijo del divino Nerva, pontífice máximo, tribuno por decimoséptima vez, imperator por sexta vez, cónsul por sexta vez, padre de la patria, para mostrar la altura que alcanzaban el monte y el lugar ahora destruidos para <obras> como ésta.»

En otras palabras, según la inscripción la columna es tan alta como la colina que anteriormente existía en el mismo lugar, es decir, la altura de la colina que hubo de excavarse sería de 38 metros que es lo que mide la columna.

Tal como destacó el arqueólogo Paul Zanker, la disposición de los edificios y de las superficies al aire libre del Foro de Trajano seguía una idea fundamental que correspondía a las concepciones ideológicas del emperador, es decir: el ejército como fundamento del Estado.

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Planta del Foro de Trajano, construido en Roma entre el 107 y el 112 de nuestra era por el arquitecto Apolodoro de Damasco. (1) Arco triunfal de entrada. (2) Plaza rodeada de pórticos. (3) Pórticos con columnas de mármol. (4) Exedras. (5) Mercado de Trajano. (6) Vía Biberatica. (7) Basílica Ulpiana con sus dos Exedras. (8) Bibliotecas Griega y Latina. (9) Columna Trajana. (10) Patio del Templo de Trajano rodeado de pórticos. (11) Templo del divino Trajano (divo Trajano), construido por Adriano.

Planta del Foro de Trajano, construido en Roma entre el 107 y el 112 de nuestra era por el arquitecto Apolodoro de Damasco.
(1) Arco triunfal de entrada. (2) Plaza rodeada de pórticos. (3) Pórticos con columnas de mármol. (4) Exedras. (5) Mercado de Trajano. (6) Vía Biberatica. (7) Basílica Ulpiana con sus dos Exedras. (8) Bibliotecas Griega y Latina. (9) Columna Trajana. (10) Patio del Templo de Trajano rodeado de pórticos. (11) Templo del divino Trajano (divo Trajano), construido por Adriano.

De acuerdo con su concepción del ejército como fundamento del Estado, la sucesión arquitectónica del Foro de Trajano está orientada en la disposición de los campamentos militares romanos (castrum). Ostensiblemente, Trajano perseguía el propósito de reproducir un campamento en el corazón de la capital imperial –y con ello, de ennoblecer el ejército como corazón del imperio-; pero más allá de la estructura castrense, lo que resulta novedoso, en la concepción de este Foro, es la falta de carácter religioso del conjunto. La Basílica Ulpiana, rectangular, está situada al fondo de la plaza, y relega literalmente a un segundo plano el templo de Trajano. Esto es, por otra parte, el fruto de una segunda campaña de construcción, emprendida tras la muerte del emperador. Ahora bien, no se trata aquí de un hecho secundario: es una verdadera “revolución”.

Maqueta de la Basílica Ulpia.

Maqueta de la Basílica Ulpia.

Después de los foros de César, Augusto, Vespasiano y Nerva, que tenían todos como elemento más importante la fachada de un templo, la decisión de reemplazar un monumento sagrado por un edificio civil modificaba fundamentalmente el espíritu de la construcción. Sustituyendo un área religiosa por una plaza pública, Trajano devuelve al pueblo de Roma un lugar reservado a la actividad pública y pone fin a la ambivalencia entre santuario y basílica representada por el templo de Marte Ultor, rodeado por dos exedras-basílicas.

Es cierto que, en un principio, parece ser que respecto al foro de Trajano existió el proyecto de consagrar un templo (construido posteriormente por Adriano) al emperador divinizado. Pero su situación, oculta tras la Basílica Ulpiana y la columna-mausoleo, modifica profundamente su significado. Ya no es el santuario el que manda en el proyecto, aunque siempre represente el final del proceso.

En realidad, el centro de gravedad de este foro es ahora la plaza propiamente dicha, el ágora rodeada de pórticos, como las stoaï griegas. Aquí se trata de un forum en su sentido primordial, y no de un pasaje rodeado de pórticos que conduce a las gradas de un templo, cuya presencia polarizaba todo el espacio. En esta plaza casi cuadrada podían tener manifestaciones grandiosas, ceremonias oficiales, recepciones de embajadores…

“Reconstrucción gráfica del Foro de Trajano, tal y como se desprende de los trabajos realizados por el arqueólogo James E. Parker y de su equipo: La Basílica Ulpiana obstruye transversalmente la perspectiva de la plaza. En el centro, una estatua ecuestre del emperador. Unos carros de guerra y una cuadriga de bronce coronaban el pórtico de entrada de la basílica”.

“Reconstrucción gráfica del Foro de Trajano, tal y como se desprende de los trabajos realizados por el arqueólogo James E. Parker y de su equipo: La Basílica Ulpiana obstruye transversalmente la perspectiva de la plaza. En el centro, una estatua ecuestre del emperador. Unos carros de guerra y una cuadriga de bronce coronaban el pórtico de entrada de la basílica”.

“Una plaza para conversar, discutir y arengar a la sombra de los pórticos. Los últimos descubrimientos de los vestigios del Foro de Trajano permiten reconstruir el aspecto de los pórticos que bordeaban la plaza: a la columnata corintia de mármol blanco (a la izquierda) correspondían unos pilares cuadrados (a la derecha), que marcaban el límite de las exedras. El techo abovedado, estaba hecho en mampostería ligera revestida con estuco policromado”.

“Una plaza para conversar, discutir y arengar a la sombra de los pórticos. Los últimos descubrimientos de los vestigios del Foro de Trajano permiten reconstruir el aspecto de los pórticos que bordeaban la plaza: a la columnata corintia de mármol blanco (a la izquierda) correspondían unos pilares cuadrados (a la derecha), que marcaban el límite de las exedras. El techo abovedado, estaba hecho en mampostería ligera revestida con estuco policromado”.

“Rincón de estudio y sabiduría: la Biblioteca. El equipo dirigido por James E. Packer ha conseguido reconstruir el espacio interior de las dos bibliotecas del Foro de Trajano. Las construcciones con dos niveles de pórticos corintios estaban cubiertas de bóvedas transversales. Unos grandes ventanales en la parte alta aseguraban la iluminación. La sujeción estaba formada por un sistema de dos bóvedas, que respondían a las necesidades de grandes espacios para el almacenamiento de pergaminos. Por ende, dotaban a las paredes de una gran estabilidad. Las dos bibliotecas constituyen el legado escrito de los autores grecolatinos, la herencia de un pasado histórico, literario y científico. Son la memoria de una civilización”.

“Rincón de estudio y sabiduría: la Biblioteca. El equipo dirigido por James E. Packer ha conseguido reconstruir el espacio interior de las dos bibliotecas del Foro de Trajano. Las construcciones con dos niveles de pórticos corintios estaban cubiertas de bóvedas transversales. Unos grandes ventanales en la parte alta aseguraban la iluminación. La sujeción estaba formada por un sistema de dos bóvedas, que respondían a las necesidades de grandes espacios para el almacenamiento de pergaminos. Por ende, dotaban a las paredes de una gran estabilidad. Las dos bibliotecas constituyen el legado escrito de los autores grecolatinos, la herencia de un pasado histórico, literario y científico. Son la memoria de una civilización”.

Columna de Trajano, rodeada de fustes, restos de la Basílica Ulpiana. (Fotografía: C. R. Ipiéns.)

Columna de Trajano, rodeada de fustes, restos de la Basílica Ulpiana. (Fotografía: C. R. Ipiéns.)

Respecto a la Basílica Ulpiana (la mayor de cuantas fueron construidas en Roma 170m de largo por 60 de ancho), ofrecía sus grandes pórticos a las actividades jurídicas y políticas. Se trata dl <<Tribunal>>, en el pleno sentido del término, hasta tal punto que está asociado con el poder del Príncipe cuando dicta el derecho y decreta las leyes. Aquí se manifestaba el ius romanum, tenían lugar los grandes procesos, y los abogados, senadores y juristas discutían sobre la res pública. En las dos exedras de la basílica, se levantaban colosales estatuas que representaban a los miembros de la familia de Trajano, la gens Ulpia. El propio emperador estaba representado en sus diversas funciones, también bajo la forma de gigantescas estatuas.

El nuevo foro de 300x185m, formaba un ángulo recto con el de Augusto. Un arco de triunfo de un solo vano, pero de enormes pilas laterales, señalaban la entrada por aquel lado de fachada cóncava.

Mercado de Trajano a la derecha y Columna de Trajano con fustes de la Basílica Ulpia a la izquierda. (Fotografía: C. R. Ipiéns.)

Mercado de Trajano a la derecha y Columna de Trajano con fustes de la Basílica Ulpiana a la izquierda. (Fotografía: C. R. Ipiéns.)

Los tres ámbitos –plaza, basílica y recinto templario-, suponen una concepción espacial plenamente romana, propia y exclusiva de Trajano y que solo una mente romana cabía concebir. Apolodoro de Damasco era un griego helenístico, cierto, pero el helenismo llevaba muchos siglos adormilado y lo que en el imperio se decía y se hacía salía de Roma. Por lo que no tiene sentido hablar de helenismo a estas alturas de la romanidad.

También en la decoración escultórica del Foro de Trajano se impusieron ideas romanas. El gran ático que rodeaba la plaza, como en el foro de Augusto, tenía una decoración escultórica, pero no de cariátides del Erechtheion, sino de prisioneros dacios (luego transportadas para la decoración del Arco de Constantino como esculturas exentas), tipos etnográficos más representativos que los de la estatuaria ideal. Victorias sacrificando toros y adornando candelabros ponen la nota clasicista en los frisos figurados, y los acantos y cimacios completan la decoración del marco.

Prisioneros dacios, esculturas exentas en el Arco de Constantino, provenientes del Foro de Trajano. (1)

Prisioneros dacios, esculturas exentas en el Arco de Constantino, provenientes del Foro de Trajano. (1)

Prisioneros dacios, esculturas exentas en el Arco de Constantino, provenientes del Foro de Trajano. (2)

Prisioneros dacios, esculturas exentas en el Arco de Constantino, provenientes del Foro de Trajano. (2)

Prisioneros dacios, esculturas exentas en el Arco de Constantino, provenientes del Foro de Trajano.

Prisioneros dacios, esculturas exentas en el Arco de Constantino, provenientes del Foro de Trajano.

Amanecía un nuevo clasicismo, pero no ya inspirado en Grecia como el Augusto, sino en el de Augusto mismo.

La columna Trajana

Se trata quizá de una de las obras más peculiares de la romanidad, sin antecedentes tuvo una secuela de imitaciones que va desde las columnas de Antonino Pío y Marco Aurelio (ésta aún en pie hoy en día) hasta la de la Place Vendòme en el centro de París. Su inauguración tuvo lugar en el año 113.

La Columna  Trajana puede considerarse como una “película” en la que se narra las “glorias” del emperador y donde se conmemora la conquista de la Dacia como victoria de Trajano y destinada a custodiar las cenizas del emperador, como se hizo en una urna de oro.

Sobre su basamento decorado con numerosos relieves de armas y pertrechos bélicos, la columna soporta una cinta helicoidal de 200 metros de longitud, cubierta del rlieve más extenso que la antigüedad llegó a conocer.

Puede decirse (valga el símil cinematográfico) que se trata de una narración en “fotogramas” que ascienden en espiral (lo que la diferencia de anteriores columnas con bajorrelieves labrados en los tambores de las columnas), hasta formar 23 giros en torno al fuste de la columna de abajo hacia arriba, de izquierda a derecha.

La Columna Trajana que en su época era polícroma, está compuesta por 17 bloques de mármol de Luni y su altura, como ya hemos apuntado anteriormente, coincide con la altura que tuvo la excavación que se hizo necesaria para la construcción del foro.

La Columna Trajana (Fotografía: C. R. Ipiéns)

La Columna Trajana (Fotografía: C. R. Ipiéns)

Más de 200 figuras, algunas repetidas, como era licencia aceptada en el relieve y en la pintura histórica, intervienen en la representación de la guerra con los dacios que allí se narra. En el interior de la misma, una escalera de caracol de 185 peldaños e iluminada por 45 minúsculas hendiduras permite el acceso a una plataforma mirador en su parte superior. La columna estuvo coronada en su día por una estatua de Trajano (lo que atestiguan monedas de la época) que fue sustituida por na de San Pedro en 1587, por voluntad del Papa Sixto V.

Detalles de La Columna Trajana. Fotografías: C. R. Ipiéns. (1)

Detalles de La Columna Trajana. Fotografía: C. R. Ipiéns. (1)

Detalles de La Columna Trajana. Fotografías: C. R. Ipiéns.

Detalles de La Columna Trajana. Fotografía: C. R. Ipiéns. (2)

Detalles de La Columna Trajana. (3)

Detalles de La Columna Trajana. (3)

Detalles de La Columna Trajana. (4)

Detalles de La Columna Trajana. (4)

Detalles de La Columna Trajana.

Detalles de La Columna Trajana. (5)

Detalles de La Columna Trajana.

Detalles de La Columna Trajana. (6)

Detalles de La Columna Trajana. (7)

Detalles de La Columna Trajana. (7)

Los Mercados de Trajano

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Un aspecto al que no hemos hecho mención hasta ahora es el del comercio y la economía. Los Mercados de Trajano cumplen esta función tan esencial en una ciudad que pudiera tener hasta un millón de habitantes. Se sitúan al norte del foro. Detrás de la exedra que rodeaba la plaza imperial. Las excavaciones de la colina del Quirinal se realizaron en forma de tres terrazas sucesivas. En ellas se construyó de manera escalonada un edificio de seis plantas, comunicadas por anchas escaleras, donde vinieron a concentrarse, formando calles (Vía Biberatica) y galerías de tiendas, los establecimientos comerciales que anteriormente ocupaban la mayor parte de los foros.

Interior de Los Mercados de Trajano.

Interior de Los Mercados de Trajano.

Vía Biberatica. Fotografía: C. R. Ipiéns.

Vía Biberatica. Fotografía: C. R. Ipiéns.

En oposición al carácter representativo y grandioso del foro, enteramente construido en mármol blanco, en Los Mercado de Trajano, el ladrillo de fábrica como material ve llegada la hora de su triunfo. Sus estampillas permiten datar los Mercados de Trajano con precisión en el primer decenio del reinado de Trajano. Ello significa que su construcción fue por delante que la del foro, cosa lógica por esencial para la consolidación previa de la ladera del Quirinal. Sin embargo, el perfecto ajuste entre ellos indica que ambos proyectos se realizaron simultáneamente.

Ladrillo y mármol. Detalle de un vano en la planta baja de Los Mercados de Trajano.

Ladrillo y mármol. Detalle de un vano en la planta baja de Los Mercados de Trajano.

A la calle abrían sus puertas, en la planta baja, unas tabernae más anchas que profundas con sus dinteles y jambas de travertino.

Tiendas pequeñas, en número de 150,  se repartían la administración y el comercio al por menor de los productos alimenticios dependientes de la annona imperial: el trigo, el aceite y el vino. Las tiendas daban a la Vía Biberatica que atravesaba el interior de la construcción. Al otro lado de esta calle se conserva una galería comercial rectilínea, dispuesta en dos niveles. Esta gran nave está cubierta por una bóveda de arista, tan original como trascendental para el futuro, pues ahí podrían encontrarse los fundamentos de las bóvedas de la posterior arquitectura medieval.

Los Mercados de Trajano. Fotografía: C. R. Ipiéns.

Los Mercados de Trajano. Fotografía: C. R. Ipiéns. (1)

Los Mercados de Trajano. Fotografía: C. R. Ipiéns. (2)

Los Mercados de Trajano. Fotografía: C. R. Ipiéns. (2)

En resumen, el Foro de Trajano representa una obra global y sintética, donde el soberano ejerce sucesivamente los papeles de administrador del imperio, controlando el comercio y los cambios; vencedor en las fronteras, cuyos límites amplía; legislador que garantiza la ley humana; Pontifex Maximus, que administra la ley divina; y finalmente soberano que divinizado alcanza la apoteosis.

ROMA: Orígenes de su cultura artística.

En los tiempos prehistóricos, en lo que hoy es la región del Lacio (Latium), la ciudad de Roma era un campamento de pastores, que construían sus pequeños poblados en las colinas, ya que los valles eran pantanosos. En la cuenca del Tíber no se aprecian las huellas de los primeros poblados hasta el siglo XVI a. C. (Edad del Bronce). Una de esas aldeas ganó especial importancia: desde la colina en la que estaba situada se podía controlar, gracias a una isla, uno de los pasos más cómodos para cruzar el río. Sin esa isla del Tíber es posible que Roma no hubiese llegado a existir.

 

Colina Palatina

Colina Palatina

Isla Tiberina

Isla Tiberina

La urbanización propiamente dicha comenzó en el siglo VIII a. C. (Edad del Hierro), época en la que también se fundaron algunas colonias al sur de la península de los Apeninos, lo que favoreció que la isla del Tíber se convirtiera en el núcleo original de la futura urbe de Roma. La aldea sobre la colina Palatina ganó importancia por su mercado. El intercambio comercial y artístico entre el Norte y el Sur se desarrolló en las faldas de las colinas Capitolina, Palatina y Aventina. Esa zona lleva en la actualidad el nombre de Forum Boarium (mercado de bueyes y ganado), y en el lugar donde hoy se alza la iglesia San Nicola in Carcere estaba el Forum Olitorium (mercado de verduras). En la zona arqueológica “Area sacra di Sant’Omobono” están documentadas estas primeras fases de la vida de la ciudad.

Colina Aventina

Colina Aventina

Forum Boarium

Forum Boarium

Área Sacra de San Omobono

Área Sacra de San Omobono

Donario -Área Sacra de San Omobono-

Donario -Área Sacra de San Omobono-

San Nicola in Carcere: Fue construida sobre las ruinas del Foro Olitorio (Forum Olitorium) y sus templos del período republicano dedicados a Juno, Spes y Jano, que fueron convertidos en cárcel (de ahí in Carcere) y posteriormente en iglesia. La tradición, a partir del siglo XIV, la identificaba con la Cárcel Tulliano pero era debido a una errónea interpretación, ya que esa cárcel era de la época bizantina.

San Nicola in Carcere: Fue construida sobre las ruinas del Foro Olitorio (Forum Olitorium) y sus templos del período republicano dedicados a Juno, Spes y Jano, que fueron convertidos en cárcel (de ahí in Carcere) y posteriormente en iglesia. La tradición, a partir del siglo XIV, la identificaba con la Cárcel Tulliano pero era debido a una errónea interpretación, ya que esa cárcel era de la época bizantina.

La leyenda de la fundación de Roma, según la cual el pastor Fustulo colocó a los gemelos Rómulo y Remo en un cesto y los hizo alimentar por una loba, no está probada históricamente. Sin embargo, su fecha, el año 753 a. C., si concuerda con la fase de urbanización en el siglo VIII a. C.

Es en esa fecha cuando los griegos fundan las primeras colonias al Sur de Italia y los etruscos harían lo mismo en el Norte (Etruria). Se hace necesario, por tanto, para poder entender el desarrollo cultural de Roma, conocer estos dos focos.

La primera colonia griega se formó en la isla de Pitecusas (los romanos la llamaron Aenaria) en la primera mitad del siglo VIII a. C. Después se establecieron en Cumas, terminando por crear una serie de colonias en la Magna Grecia ( Selinunte, Paestum,…); Estas poseían una economía floreciente y un nivel cultural a la altura de las ciudades griegas.

Selinunte; Templo E, también llamado Templo de Hera.

Selinunte; Templo E, también llamado Templo de Hera.

Paestum: -Templo de Poseidon-.

Paestum: -Templo de Poseidon-.

Por otra parte (en el Norte), el origen de los etruscos es desconocido, se consideran dos tesis sobre su aparición: Una “Orientalista” y otra “autoctonista”. La primera de ellas (Orientalista) mantiene que el origen es de oriente y por tanto es una cultura influida por los griegos, mientras que la segunda (Autoctonista) argumenta que estos se formaron en Italia o al otro lado de los Alpes y, una vez asentados, recibieron la influencia griega.

Este pueblo, desde el siglo VIII a. C. comienza a enriquecerse por el comercio de los griegos y la explotación de los metales. Su contacto con los griegos los enriquece y su corte, como la de los griegos, se taxonomiza del mismo modo que la de los griegos: Arcaica, Clásica y Helenística.

La “nación etrusca” estaba formada, en época histórica, por centros urbanos caracterizados por una completa autonomía política, muy parecida a la de las “ciudades estado” o polis griegas. Estos centros urbanos incluían las grandes ciudades y los centros menores dependientes de las mismas y, por tanto, vinculados a ellas. La tradición hace referencia a una “dodecapoli” etrusca, una federación formada por las doce ciudades más importantes de su territorio (Cerveteri, Tarquinia, Vulci, Ruselas, Vetulonia, Veyes, Orvieto, Chiusi, Cortona, Perugia, Arezzo y Volterra) que, reconociendo su unidad étnico religiosa, se reunían en fiestas anuales que se celebraban en el “Santuario de Voltumna” (Orvieto) en las que, además del evento cultural, se debatía sobre problemas políticos e iniciativas comunes.

Mapa que muestra la extensión de la civilización etrusca y la dodecápolis.

Mapa que muestra la extensión de la civilización etrusca y la dodecápolis.

La ruta Norte/Sur de Etruria a las colonias griegas del Sur, se cruza fácilmente, como ya dijimos antes, por el vado de la isla Tiberina con una de las importantes rutas de la sal, que va desde la costa al interior del país, condición previa óptima para el desarrollo posterior de la ciudad de Roma.

Así, paralelamente al desarrollo de la joven ciudad de Roma junto al Tíber, evolucionó un intercambio cultural entre el Norte y el Sur, entre Etruria y las colonias griegas. Se habla de la fase “orientalizante” de Roma: de ella ofrecen testimonio los hallazgos de la necrópolis del Esquilino: vasos de origen griego y etrusco, figuras de terracota y herramientas de bronce, que testimonian un elevado nivel técnico y el bienestar de la joven ciudad.

Puede decirse que la influencia del arte griego en el romano se produjo por dos vías:

–        Vía indirecta o a través de los etruscos. –Roma desde sus orígenes tuvo mucho contacto con este pueblo e incluso tuvo una etapa en la que estuvo bajo una monarquía etrusca.

–        Vía directa, primero con los primeros asentamientos griegos de la Magna Grecia y posteriormente cuando Roma se lanza a la conquista del Mediterráneo.

Hay un tercer elemento a tener en cuenta en la formación artística de Roma. En Italia, además de estruscos y griegos, también aparecen poblaciones autóctonas “pueblos itálicos”, que poseían sus propias manifestaciones características de las que también se nutre Roma. Será el llamado “arte itálico”. (Cabe señalar, que de este arte, Roma toma la falta de organicidad y equilibrio entre las partes del cuerpo, dando más importancia a la cabeza).

Es la fase orientalista del periodo monárquico la que apadrinará el arte romano posterior, inimaginable sin las influencias griegas y etruscas. Durante siglos los romanos se nutrieron de elementos culturales griegos y etruscos.

Pasemos a señalar algunos ejemplos de esta influencia etrusca y propiamente griega:

De influencia etrusca:

El templo etrusco.

El templo etrusco.

Portonaccio es un yacimiento arqueológico ubicado cerca de la antigua ciudad etrusca de Veyes, al norte de Roma, Italia central. El santuario de Minerva de Portonaccio fue el primer templo perteneciente al orden toscano que se erigió en Etruria (alrededor del 510 a. C.). Presenta un edificio de unos 18 metros cuadrados sobre un podio bajo con dos partes: primero un pronaos con dos columnas a modo de fachada, de 7 metros de profundidad y luego la parte posterior formada por tres cellas adyacentes de 9 metros de profundidad. Las columnas de 6 metros están hechas de toba con estuco como las paredes, que dentro del pronaos estuvieron decorados con varias pinturas sobre paneles de barro. El tejado era de madera cubierto con terracota policromada. La terracota tenía adornos de bronce y otros modelados a mano, entre los cuales se encuentran una espléndida serie de grandes acroteras con las cabezas de gorgonas, ménades y sátiros. Estas figuras decorativas se atribuyen a Vulca de Veyes.

Maqueta de un Templo Etrusco.

Maqueta de un Templo Etrusco.

Cabeza de Hermes, Terracota en Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Cabeza de Hermes, Terracota en Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Cabeza Malavolta. Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Cabeza Malavolta. Portonaccio. (Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, Roma)

Los tres templos del Capitolio:

Es el etrusco Vulca de Veyes, quien fue llevado a Roma en 509 a. C. para que acometiese la construcción y decoración del templo de Júpiter, en el Capitolio.

Colina Capitolina

Colina Capitolina

Recreación virtual de los templos del capitolio del foro romano de Baelo Claudia. Realizada por Eduardo Barragán.

El desarrollo cultural de la sociedad romana y la expansión por el Mediterráneo (creación del imperio) abasteció a Roma con miles de estatuas, esculturas y otros objetos preciosos. Roma absorbió así el arte de las provincias llegando a “prácticamente” a desaparecer obras griegas originales, lo que llevará a la petición de copias, es decir, al Neoaticismo.

Tras la absorción de los etruscos, el arte helénico pasa a ser de este modo el factor decisivo y dominante del Arte Romano.
Terminamos la entrada con una visión de la Roma Imperial: Maquetas de Italo Gismondi.