Andrea Mantegna y el escorzo: Lamentación sobre Cristo muerto

Andrea Mantegna (1431–1506) Lamentación sobre Cristo muerto. Entre 1475 y 1501. Tempera sobre tela. 66 × 81 cm. Pinacoteca di Brera, Milán, Italia.

Andrea Mantegna (1431–1506) Lamentación sobre Cristo muerto. Entre 1475 y 1501. Tempera sobre tela. 66 × 81 cm. Pinacoteca di Brera, Milán, Italia.

Lamentación sobre Cristo muerto es una de las más célebres obras de Andrea Mantegna. Es una témpera sobre tela de 68 centímetros de alto por 81 de ancho, conservado en la Pinacoteca de Brera de Milán.

La escena muestra a Cristo muerto, tendido sobre una losa de mármol de forma casi perpendicular al espectador, en uno de los escorzos más violentos de la historia de la pintura. En un fuerte contraste de luces y sombras, la escena transmite un profundo sufrimiento y desolación. La tragedia se potencia dramatizando la figura de Cristo por su violenta perspectiva y la distorsión de sus detalles anatómicos, en especial el tórax. Los estigmas de las manos y los pies están representados sin idealismo ni retórica. La sábana que cubre parcialmente el cadáver, pintada en los mismos tonos que el cuerpo, contribuye al efecto sobrecogedor del conjunto que concluye en los rasgos de la cabeza, inclinada e inmóvil.

Se trata de un tema común en el Renacimiento (la lamentación sobre Cristo muerto, con precedentes desde Giotto) pero nunca hasta entonces se había reflejado de una forma tan rotunda el carácter definitivo de la muerte.

Un detalle que sorprende es la elección de poner los genitales de Jesús en el centro geométrico del cuadro.

Tomado de Andy Pankhurst y Lucinda Hawksley. (Cuando la pintura es un arte)

<<Mantegna aplicó el escorzo en Lamentación sobre Cristo muerto cambiando las proporciones del cuerpo, invirtiéndolas de manera que el espectador se viera inducido a observar primero la cabeza de Jesucristo; así implica al espectador en el patetismo de la escena: el llanto de la madre de Cristo. Por otra parte, esta técnica impide que la mirada se recree sobre los pies de Jesús, en primer término, y aplana el espacio pictórico para construir un relieve llano casi escultural. Con el escorzo, que en otras circunstancias resultaría excesivamente dramático, el artista permite al espectador un discreto acceso al espacio de la pintura: un lugar que se presta a la sosegada contemplación.

El retrato del Cristo muerto que Andrea Mantegna realizó sigue siendo innovador porque, con esta pintura, el artista quebrantó las normas de perspectiva lineal. En la década anterior había completado un ciclo de frescos en el Palacio Ducal de Mantua, y su célebre óculo del techo muestra figuras y arquitectura en un perfecto escorzo perspectivo.

Así que, ¿por qué rompió Mantegna estas reglas en Lamentación sobre Cristo muerto? La respuesta es que dominaba la perspectiva y estaba preparado para distorsionarla con vistas a crear mayor efectismo que el que cualquier pintura propiamente perspectivista habría conseguido.>>

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Hipomenes y Atalanta; Guido Reni.

Guido Reni (Calvenzano di Vergato, cerca de Bolonia, 4 de noviembre de 1575 - Bolonia, 18 de agosto de 1642) fue un pintor italiano perteneciente a la Escuela Boloñesa y famoso del clasicismo romano-boloñés.

Guido Reni (Calvenzano di Vergato, cerca de Bolonia, 4 de noviembre de 1575 – Bolonia, 18 de agosto de 1642) fue un pintor italiano perteneciente a la Escuela Boloñesa y famoso del clasicismo romano-boloñés.

El mito

Atalanta hija de Jasos y de Climene. De gran belleza y agilidad vencía en la carrera a los mismos centauros. Cazaba en los montes y fue la primera que hirió al jabalí de Calidonia,  fue también vencedora en la carrera de los juegos fúnebres que organizó Peleo, padre de Aquiles, en honor de su difunto hijo tras la guerra de Troya.. Su padre la ofreció como esposa a aquel que fuese capaz de vencerla en la carrera. Además de estar consagrada a Artemisa, lo que implicaba que debía mantenerse siempre virgen, un oráculo le predijo que el día en que se casara sería convertida en animal. Por ello, para evitar cualquier pretendiente, anunció que su esposo sería sólo aquél que lograra vencerla en una carrera; por el contrario, si ella triunfaba, debía matar a su oponente. Aun cuando Atalanta concedía ventaja a sus rivales al comienzo de la competición, ella siempre vencía y les daba muerte.

Así fue hasta que apareció el hombre que logró derrotarla. Este apuesto joven, llamado Hipómenes (hijo de Aristomaco y de Mitidice, fue uno de los siete caudillos de la guerra de Tebas. Pereció luchando ante la puerta Oneca a manos de Hiperbios) héroe hermoso y ágil, protegido por afrodita, que le aconsejó que en la carera dejase caer al suelo manzanas de oro del jardín de las Hespérides; así lo hizo y Atalanta detuvo su velocidad para irlas recogiendo, siendo de esta manera vencida. De esta unión nació un hijo, Parténope. En una ocasión Atalanta e Hipómenes se abandonaron a la pasión amorosa estando e el templo de Deméter (Cibeles), y la diosa, ofendida, los transformó en leona y león, obligándoles a arrastrar su carro.

La obra

Reni, Guido. Hipómenes y Atalanta. 1618 – 1619. Óleo sobre Lienzo. 206 cm x 297 cm. Escuela Italiana. Museo del Prado.

Reni, Guido. Hipómenes y Atalanta. 1618 – 1619. Óleo sobre Lienzo. 206 cm x 297 cm. Escuela Italiana. Museo del Prado.

Las dos figuras aparecen en un paisaje oscurecido, en el que el cromatismo terroso del celaje es similar al del suelo, haciendo resaltar los suaves tonos de los paños de pureza y la carnación de las dos figuras, muy iluminadas, sobre el oscuro fondo. El gran dinamismo de los cuerpos se resalta en líneas diagonales, que reflejan unos elegantes movimientos, más coreográficos que deportivos. Ambos personajes descansan su peso sobre un sólo pie de apoyo. Las líneas de tensión y las opuestas direcciones determinan una composición abierta. Todas las características muestran una tensión entre dos mundos estéticos que se dan simultáneamente en la Italia del mil seiscientos: el estilo barroco caravaggista y el clasicismo de los Carracci, escuela ésta en la que se enmarca el autor. Esta obra resume el ideal de belleza de elegantes proporciones e interpretación del mundo clásico, característico del clasicismo romano-boloñés.

Angelo Bronzino: El Manierismo

Angelo Bronzino_-Retrato de Lucrezia Panciatichi- 1540, Florencia, Galería Uffizi

Angelo Bronzino -Retrato de Lucrezia Panciatichi- 1540, Florencia, Galería Uffizi

En el Renacimiento alcanza un elevado grado de perfección la llamada <<Gran Teoría>>, según la cual la belleza consiste en la proporción de las partes (Pueden verse en este blog entradas sobre la divina proporción y el arte). No obstante, asistimos al mismo tiempo a la aparición de fuerzas centrífugas que empujan hacia una belleza inquieta, sorprendentemente. Se trata de un movimiento dinámico, que solo a efectos didácticos puede ser reducido a categorías escolares como clasicismo, manierismo, barroco y rococó. Más bien conviene poner de relieve el carácter fluido de un proceso cultural que penetra tanto en las artes como en la sociedad y que solo por breves periodos, y  a menudo solo en apariencia, cristaliza en figuras determinadas y netamente definidas.

Cosimo I de' Medici in Armour -Agnolo Bronzino- 1550

Cosimo I de’ Medici in Armour -Agnolo Bronzino- 1550

Lo que ocurre, por tanto, es que la <<manera>> renacentista se invierte en el manierismo; que el progreso de las ciencias matematizantes, con las que el Renacimiento había relanzado la Gran Teoría, lleva al descubrimiento de armonías más complejas e inquietantes de lo previsto; que la dedicación al saber no se expresa en la tranquilidad del espíritu, sino en su aspecto oscuro y melancólico; que el progreso del saber desplaza al hombre del centro del mundo y lo arroja a cualquier punto periférico de la creación.

Alegoría del triunfo de Venus (1540-1545)-Agnolo Bronzino- Óleo sobre tabla. National Gallery

Alegoría del triunfo de Venus (1540-1545)
-Agnolo Bronzino- Óleo sobre tabla. National Gallery

Angelo di Cosimo, más conocido como Bronzino, El Bronzino o Il Bronzino (Ponticelli de Florencia, 17 de noviembre de 1503 – Florencia, 23 de noviembre de 1572). Pintor italiano, uno de los más destacados representantes del manierismo.
Fue principalmente un pintor áulico, es muy probablemente por tal motivo que su estilo resulta excepcionalmente “perfecto”, preciosista, y que tal preciosismo resulte frío, como denotando el cálculo con el cual su obra está realizada. Por lo demás, como típico exponente del manierismo, Bronzino se sustenta en la fuerza de los colores irreales, fríos, predominando los tonos verdes y violetas, muchas veces contrastados y en el vigor que sabe encontrar en los elementos plásticos. Su cuadro alegórico llamado El triunfo de Venus es un evidente anuncio del barroco y de la bastante ulterior «pintura galante» francesa.
En su momento, dominó el retrato cortesano europeo, pero también influenció su estilo en épocas posteriores, llegando a ser admirado hasta por Ingres.

Detalle de la Alegoría del triunfo de Venus (1540-1545)Óleo sobre tabla. National Gallery

Detalle de la Alegoría del triunfo de Venus (1540-1545)
Óleo sobre tabla. National Gallery